Estoy seguro de que muchas mujeres matarían por estar incluidas en la lista que daría respuesta a esa pregunta.
Pero, ¿qué es la elegancia? Para mi es una capacidad excepcional que algunos tienen para revestir de forma delicada y distinguida un ambiente o un cuerpo.
 
Creo también que, debido a los azares del destino, algunos nacen con esa habilidad y que unos pocos la adquieren en el camino; para ser elegante se necesita ante todo poseer una extrema sensibilidad visual, provista de un equilibrado sentido de la estética. 
Ser elegante no es sinónimo de ser bello, tampoco de ser sensual.
Así pues, todos pueden aspirar a ser elegantes y lo aplaudo, pero no todo el mundo puede alcanzar tan encumbrado objetivo.
 
¿Qué nombres puedo anotar en dicha lista?
Esta pregunta puede parecer para muchos fácil de responder, pero de acuerdo con mis estándares tal vez no lo sea tanto.
No nos acomodemos, no es mi intención saber con quién se conforma el vulgo; después de todo, la elegancia no es una cualidad que sea apreciada en cualquier nivel.
 

 

Para responder a esta pregunta debo empezar por mencionar algunos nombres de mujeres que vienen a mi mente cada vez que pienso en lo que significa ser elegante; nombres como el de la mítica Doris Gibson:
Fundadora y directora de la revista Caretas, su inteligencia, personalidad, astucia y elegancia fue lo que llevó a dicha revista a su máximo apogeo; la publicación era solo un reflejo de cuán fabulosa era la mujer detrás de todo, una extensión de su brillo, de su fuerza.
 

 

Puedo también mencionar a la magnífica Clorinda Málaga de Prado, segunda esposa del presidente Manuel Prado y Ugarteche, la misma que fue señalada como una de las mujeres más elegantes del mundo por el prestigioso diario inglés “Daily Herald”. En la foto la apreciamos junto a su esposo, acompañados de John y Jacqueline Kennedy:

 

Tenemos a la mujer de prensa, la primera dama, ambas poderosas: ¿quién más falta? Pues la reina de reinas, como es y seguirá siendo Gladys Zender, quien fuera la primera latinoamericana en hacerse con el título de Miss Universo.

 

En el año 1958, el entonces diputado republicano Richard Nixon visitó nuestro país, acompañado de su esposa, Thelma Ryan; en la foto apreciamos el encuentro de los tres, inmortalizado. Las crónicas de la época relatan que Gladys opacó la elegancia de la que años después llegaría a ser la Primera dama de los Estados Unidos:
Tres historias con una cualidad en común: feminidad, un término que encierra un gran significado.
Pero, ¿cómo darle a las palabras elegancia y feminidad el nuevo enfoque que requieren? Los iconos de estilo que menciono no pertenecen a nuestra realidad; muchos los podrán considerar como un bonito recuerdo.
 
Es cierto que hemos andado un largo camino; el feminismo ha calado hondo, las mujeres ya no se ven a sí mismas como lo hacían las de antaño, y lo celebro.
Sin embargo, no debemos olvidar que existen virtudes que no deben ser desechadas; una cosa es evolucionar, y otra completamente distinta es tirar todo al tacho y empezar de nuevo.
 
En mi opinión la mujer moderna debe ser inteligente, decidida, independiente y sobre todo auténtica.
Una mujer inteligente sabe que el aprendizaje nunca termina, de modo que se halla en la búsqueda constante de sí misma, anhela el momento en que llegará a conocer la verdadera dimensión de su alma y de su carácter, pues comprende que eso la llevará a verse como delante de un espejo, lo cual, a su vez, le permitirá definir su auténtico estilo.
Al ser decidida sabe con claridad  lo que quiere, pero su inteligencia la previene de cometer excesos.
La independencia le muestra el verdadero significado de la libertad, le permite descubrir la satisfacción que otorga el crecimiento personal.
La autenticidad la muestra, ante todos, espontánea y verdadera. 
Pero, ¿qué les parece si a eso añadimos, según convenga, un poco de finura, sobriedad y gran sentido de la propiedad?
Entonces tendríamos a una mujer que, además, demuestra educados modales, se conduce de manera exquisita y jamás comete excesos.
 
El sentido de la propiedad es sinónimo de diversidad, puesto que no encasilla a la persona, sino más bien la conduce a desenvolverse de forma apropiada, adaptándose a los requerimientos de su entorno, sin perder los atributos antes mencionados.
Pienso en todo esto y me doy cuenta de que elegancia es también sinónimo de equilibrio. 
 
Ante lo expuesto, en mi opinión ninguna de las actuales figuras femeninas públicas cumple con todas las cualidades mencionadas.
 
A la señora Nadine Heredia le hace falta autenticidad, ya lo he dicho antes; aún no ha descubierto su verdadero yo, por eso algunas veces  parece que va disfrazada.
 
 
 
¿Está condenada Gisela Valcárcel a vestir siempre para complacer a su público? Con el potencial que tiene podría ser una reina del estilo.
 
 
 
¿Alguien quiere tomarse el tiempo de comparar a Martha Meier con Doris Gibson? ¿Quién encuentra las diferencias?
 
 
 
Rosa María Palacios cumple con casi todos los requisitos, pero debo decir que su estilo para vestir no es muy acertado.
 
 
 
Sé que muchos me increparán diciendo que, a estas alturas, ser fina no es importante, pero aunque a las feministas les dé un ataque de histeria, es éste un tema que aún importa; es la vara con que muchos son y serán medidos.
Un ejemplo es Magaly Medina. Pese a quien le pese, cumple ahora con «casi» todos los requisitos: es una mujer inteligente, decidida e independiente, tiene un gran sentido de la propiedad, puesto que en la televisión le da a su público lo que pide, y en otras circunstancias se conduce de acuerdo a lo esperado; ha evolucionado, sin embargo le faltan otros requisitos importantes porque no es sobria, y tampoco fina. Si fuera fina, tal vez no ocuparía el sitial que tiene; pero por no serlo, no ha alcanzado otros lugares a los que tal vez le hubiese gustado llegar.
Sé que muchos dirán que mi perspectiva es algo superficial, que es más importante lo que está dentro. Pero cuidado, no confundamos liberalidad con decadencia, ni espiritualidad con descuido; el secreto está en descubrir cuál es la dosis perfecta de modernidad y conservadurismo.
Hay algunos para los que esta verdad nunca fue un secreto y debido a esto sus nombres brillan en el mundo de la moda, personajes como:
Coco Chanel, quien revolucionó la industria de la moda y a quien recordamos como una mujer fabulosa; pero a nadie se le ocurriría decir que la admira por su altruismo.
Anna Wintour es una leyenda viviente, un ícono del estilo, elegantísima. Pero nadie diría que es admirada por dar limosna a los pobres.
Seamos honestos: la elegancia es una cualidad que nada tiene que ver con la bondad, pero sí mucho con el lugar que ocupamos o el que queremos ocupar.
Los moralistas y puritanos que se rasguen las vestiduras en otro lugar.
A pesar de todo, sé que hay mujeres fabulosas, heroínas anónimas de la elegancia y distinción; son pocas, pero cuando las veo no puedo evitar que me invada un suspiro y me embargue la inspiración.

 

Mi tarea de hoy fue enumerar las cualidades de una mujer elegante y moderna; el deber de las mujeres que lean este post debe ser el de esforzarse por cultivarlas. Ustedes deciden. Que la fuerza del estilo este con todos nosotros.
 

 

Fotografía de Portada: Búsqueda en Google Imagenes: Magaly Medina / Fotografías interiores: Búsqueda en Google.

 

Post Author: Alexander Congonha

2 Replies to “¿Quiénes son las mujeres mas elegantes de Perú?”

  1. Completamente de acuerdo. Este post me llevo a pensar en cada una de esas cualidades, que lamentablemente con la rapidez del día a día y la aveces falsa o errónea interpretación del feminismo, olvidamos cultivar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may also like

Fatima Gonzalez

A principios del año pasado, asistí invitado por un amigo,

Yma Sumac y el outfit de los Diablos de Ichocan

La admiración que siento por Yma Sumac es inmensa. Quizás

Entrevista a Jack Abugattas: La gente de la moda en Lima es fingida.

Querido entre todos, Jack Abugattás Simons, es uno de los

Miembro de la Liga para la defensa de Internet